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El IGM reafirma su compromiso con las personas refugiadas desde un enfoque humano y de derechos.

Guatemala 20 de junio del 2025.

En el marco del Día Mundial del Refugiado, el Instituto Guatemalteco de Migración reafirma su compromiso con la protección y atención de las personas que han sido forzadas a huir de sus países de origen, brindándoles una respuesta basada en la dignidad humana, el respeto a sus derechos humanos y el reconocimiento de su situación de vulnerabilidad.

Durante el año 2024 fueron reconocidas bajo el estatuto de refugiado a 315 personas, y este año, de enero al 31 de mayo, han sido reconocidas 205 personas, todas atendidas con un enfoque humano, social y respetuoso de los derechos fundamentales, conforme a lo establecido en el Eje 1 de la Política Migratoria, que prioriza los derechos humanos y la atención a grupos en situación de vulnerabilidad.

Desde 1986 hasta mayo de 2025, Guatemala ha reconocido a 1,586 personas refugiadas, provenientes principalmente de países vecinos y de la región latinoamericana. En cuanto a su nacionalidad, destacan personas de Honduras (33.50%), El Salvador (19.90%), Nicaragua (19.90%), Venezuela (16.50%), y otros países (10.19%), quienes han encontrado en Guatemala un lugar para rehacer sus vidas con dignidad y esperanza.

De las personas reconocidas como refugiadas en lo que va de 2025, 111 son mujeres, 91 hombres y 4 personas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+, reafirmando el compromiso del país con la no discriminación y el respeto a la diversidad, garantizando una atención sensible y diferenciada.

Guatemala reconoce que cada solicitud de refugio es una historia de lucha, dolor y resiliencia, y por ello trabaja de manera articulada con instituciones del Estado, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil para fortalecer los mecanismos de protección y acompañamiento.

Hoy más que nunca, Instituto Guatemalteco de Migración hace un llamado a la empatía, solidaridad y responsabilidad compartida, recordando que ser refugiado no es una elección, sino una consecuencia de la necesidad de proteger la vida. El Estado de Guatemala sigue trabajando para que quienes buscan refugio encuentren no solo protección, sino también un hogar donde puedan reconstruir sus vidas en paz y seguridad.